jueves, 3 de mayo de 2012

Un Audi A1 para los fanáticos de las preparaciones GTI


Los fanáticos de las preparaciones GTI dentro del grupo VAG tienen una cita a la que peregrinar cada año. El Wörthersee Tour reúne a miles de seguidores de media Europa poniendo como denominador común las preparaciones de AudiSeatVolkswagen o Sköda.


En esta edición (la número 30), Audi ha preparado un modelo de exhibición basado en el A1, el cual ha sido llevado hasta el límite en todos los sentidos. Los de Ingolstadt parecen no haber dudado a la hora de recurrir al mejor motor que tienen para las carrocerías compactas, el cinco cilindros 2.5 TFSI que montan tanto el TT RS como el RS3 Sportback y que, gracias a una preparación desorbitada como ésta, es capaz de poner 503 cv y 660 Nm en una carrocería que no llega a los cuatro metros de longitud.



Todo este vendaval de potencia se transmite, eso sí, a las cuatro ruedas mediante la tracción integral permanente de la marca, la mejor forma de ofrecer el máximo control posible. Y no es para menos. Este A1, si se llevara a producción, podría acelerar sus 1.390 kilos de peso en tan sólo 3,7 segundos. Entre los preparativos que acompañan solidariamente a este propulsor destacan las gomas de perfil bajo (255/30 R19), los discos cerámicos reforzados con fibra de carbono con pinzas de seis pistones y la suspensión coilover, que ofrece al conductor varios ajustes de regulación en altura y dureza. La carrocería como es lógico tampoco ha sido descuidada, y desde los difusores de aire del capó para evacuar el calor hasta el inmenso alerón trasero para pegar el tren trasero al suelo todo ha sido estudiado al milímetro.
En el interior del coche ocurre prácticamente lo mismo. La banqueta de asientos traseros ha sido eliminada y en su lugar se ha colocado un arco transversal para otorgar la rigidez que un coche así necesita. Los asientos delanteros, construidos en fibra de carbono y con cinturones de cuatro puntos de anclaje, han sido heredados directamente del Audi R8 GT.

Una utopía

Lamentablemente, la idea de ver este coche como un modelo de producción es sencillamenteuna utopía, pero al menos los miles de fans que acuden a esta importante cita del mundo GTI tendrán un plato fuerte realmente exquisito. Aunque no sirva de consuelo, los de Ingolstadt ofrecen la posibilidad de conducir virtualmente este A1 a través del juego Need for Speed World

RIM BlackBerry, su negro futuro se complica



RIM (Research In Motion) es una de esas empresas que como decía Groucho Marx “partiendo de la nada ha alcanzado las más altas cotas de la miseria”. En los 90 RIM se iniciaba como una pequeña empresa de telecomunicaciones canadiense sin demasiadas pretensiones. Al llegar el nuevo siglo se convirtieron en los “Reyes del Mambo” gracias a que  fueron los únicos en proporcionar un sistema de email en el móvil medianamente digno, cuando la competencia aún estaba en… la era de los politonos.
Pero hace tiempo que las cosas no pintan bien en RIM. La llegada del iPhone solo fue el inicio de una cadena de acontecimientos en los que ha quedado en evidencia que, una vez descubrieron su particular gallina de los huevos de oro, no han sabido o no han querido evolucionar. RIM no ha mantenido la ventaja competitiva de su servicio y tampoco se ha adaptado a las demandas de los usuarios, ignorando sus señales como ya le ocurrió a Nokia.
Sin embargo, todo se ha precipitado en los últimos meses. Pese a tener unas cifras de ventas y beneficios que no han dejado de crecer por encima de la media del sector hasta el 2011, ha sido en ese mismo año cuando las primeras muestras de debilidad en las ventas han precipitado el pánico. A la dimisión (forzada por los accionistas) de sus dos CEO Mike Lazaridis y Jim Balsillie, que además eran los fundadores, se ha unido ahora una sangría de puestos directivos y técnicos clave que se cuentan a puñados. Ahora, intentan frenar su imparable caída buscando un asesor financiero capaz de encontrar una solución económica (léase: alguien que les compre). Sus acciones han caído un 77% durante el año pasado y su cuota de mercado baja a una velocidad de vértigo debido a los smartphones Android de gama baja que resultan más versatiles y asequibles. Sus usuarios más fieles no encuentran argumentos para mantener una BlackBerry en el bolsillo y solo aquellos atados a un modelo de comunicación corporativa (como el gobierno de EEUU) y algunos jóvenes siguen usándolo. ¿Qué les ha pasado a las BlackBerry?
Pues sencillamente que BlackBerry se ha ido quedando atrás poco a poco. Su áspera navegación web, el reducido tamaño de la pantalla, la progresiva pérdida de importancia del email como centro de la vida digital y, sobre todo, la incapacidad de atraer desarrolladores para crear un ecosistema de aplicaciones (pese a tener un potencial empresarial de pago inmenso) han podido más que su funcional teclado o su sistema de seguridad. El resto de las ventajas como el email o la mensajería han sido igualados por la competencia. Los únicos mercados donde aún son atractivas las BlackBerry son los países emergentes (debido a los buenos precios de los planes de datos). Entonces ¿cuáles son las posibilidades de RIM?
Aquí es donde los analistas se dividen. Unos apuestan por la venta estratégica del SO Blackberry. Samsung podría ser la clave si está dispuesta a invertir para mantener una plataforma móvil sólida para no depender tanto de Android (donde la compra de Motorola por parte de Google no ha sentado nada bien). La otra opción, la preferida por RIM, pasaría por licenciar sus patentesincluyendo especialmente su activo más valioso, es decir el sistema de email securizado que tanto protegieron durante años. Sea como sea parece demasiado tarde para presentar una alternativa suficientemente atractiva como para reactivar el mundo Blackberry, que es lo que representa el recién lanzado BlackBerry 10 Dev Alpha.
El desarrollo del nuevo SO BBX o BlackBerry 10 basado en QNX es su gran apuesta, pero laspocas mejoras significativas que aporta y el retraso acumulado -se empezó a trabajar en ello hace 3 años y no llegará hasta final del 2012- no parece ser suficiente para los analistas. Si a esto le sumamos el tortazo que se han pegado con el tablet PlayBook, al cual le faltaban características básicas como un gestor de email, la cosa no parece mejorar. Así pues, a pesar de la espectacular oferta por la que ofrecen una garantía de 10.000$ en ventas a las apps desarrolladas para BB10(y sino ellos ponen la diferencia) parece que no hay muchas más opciones para el rescate de RIM. El tiempo se les agota. Esperemos que no acabe como Palm.